Residuos Sanitarios


Todos los residuos, cualquiera que sea su estado, generados en centros sanitarios y veterinarios, incluidos los envases y residuos de envases, que los contengan o los hayan contenido.

Los residuos sanitarios se generan como consecuencia de la actividad desarrollada en los centros sanitarios de atención humana o veterinaria, de forma temporal o permanente, como son los siguientes:

  •  Clínicas, sanatorios y centros hospitalarios,
  •  Centros de salud,
  •  Consultas de profesionales sanitarios,
  •  Promoción de la salud y atención socio-sanitaria,
  •  Centros de planificación familiar,
  •  Laboratorios de análisis clínicos, de salud pública o investigación médica, docencia,
  •  Obtención o manipulación de productos biológicos,
  •  Medicina preventiva,
  •  Centros y servicios veterinarios asistenciales,
  •  Centros de experimentación animal.

Además, determinadas comunidades autónomas añaden, en su normativa, otros centros como establecimientos productores de residuos sanitarios:

  •  centros de tratamiento y rehabilitación de drogodependientes (Islas Baleares),
  •  centros o unidades sanitarias de los servicios de prevención (País Vasco),
  •  servicios funerarios y forenses y tanatología humana de carácter clínico o médico legal (Islas Baleares, Comunidad de Madrid).

La mayoría de las Comunidades Autónomas, en ejecución de sus competencias, han desarrollado normativa específica en materia de gestión de residuos sanitarios. Actualmente, existen doce Comunidades Autónomas que cuentan con legislación específica en materia de gestión de residuos sanitarios.

La situación comentada anteriormente implica que la clasificación y nomenclatura de los residuos sanitarios no sea homogénea a lo largo del territorio nacional.

Analizando toda la normativa existente podemos establecer, de forma genérica, los siguientes tipos de residuos sanitarios:

  •  Residuos Domésticos: generados en los centros sanitarios. Residuos similares a los residuos generados como consecuencia de la actividad doméstica en los hogares.
  •  Residuos Biosanitarios asimilables a urbanos: residuos propios de la actividad sanitaria que no llevan asociado un riesgo de infección (vendajes, gasas, guantes…) y pueden ser gestionados conjuntamente con los domésticos.
  •  Cadáveres y restos humanos de entidad suficiente, que se han de gestionar de acuerdo al Reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria.
  •  Residuos Biosanitarios: residuos que deben ser gestionados de forma diferenciada por su riesgo de infección. En este grupo se incluyen también los residuos cortantes/punzantes Independiente de su riesgo de infección).
  •  Residuos Químicos: residuos caracterizados por su contaminación química.
  •  Residuos de Medicamentos Citotóxicos y Citostáticos: residuos caracterizados por sus riesgos  carcinógenos, mutágenos o para la reproducción.
  •  Residuos Radioactivos: residuos contaminados por sustancias radioactivas.

Estas cuatro últimas categorías de residuos tienen características de peligrosidad por lo que han de ser gestionados como residuos peligrosos.

Aunque el interés sanitario y ambiental por la gestión de los residuos sanitarios no es nuevo, fue a partir de los años 80 y, especialmente, tras la aparición del SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida), cuando la gestión de los residuos generados por los centros sanitarios comenzó a ser percibido como un problema potencial para la salud pública si no eran tratados adecuadamente.

En los últimos años se ha detectado un importante aumento de los residuos sanitarios generados como consecuencia del incremento de la actividad sanitaria, el incremento del material médico desechable utilizado, etc.

Los productos utilizados en los tratamientos y procedimientos médicos actuales son cada vez más variados y complejos. Esta situación conlleva la generación de una amplia gama de residuos que se van a caracterizar por su heterogeneidad e incluso, en algunos casos, por su peligrosidad.

La gestión incorrecta de determinados residuos sanitarios, en concreto, aquellos que son peligrosos, puede liberar al medio ambiente sustancias que resultan dañinas para los organismos vivos. Por ello, la normativa básica sobre residuos establece la obligación de gestionar los residuos peligrosos adecuadamente a través de su correcta identificación, separación, almacenamiento y entrega a una gestor autorizado para su posterior tratamiento y/o eliminación.

Por todo ello, el sector sanitario no puede ignorar la necesidad de gestionarlos adecuadamente así como de desarrollar planes que permitan minimizar la cantidad de residuos que se genera.

Los costes sociales y ambientales derivados de los residuos han supuesto la aparición de importantes exigencias legales en relación a su gestión.

Las medidas de prevención en materia de residuos sanitarios se basan, fundamentalmente, en la sustitución de productos peligrosos por productos que no conlleven riesgos cuando se convierten en residuos así como en la aplicación de nuevas tecnologías.

El uso, por ejemplo, de reactivos en máquinas de laboratorio que no contienen cianuro en su composición implica la reducción de residuos químicos. Otro ejemplo es la digitalización de las placas radiográficas, que supone la eliminación de residuos de líquidos reveladores y fijadores, así como la reducción del número de placas que se convertirán en residuo.

¿Cómo se recogen?

Los Residuos Domésticos son separados y recogidos igual que en los hogares, adaptando, por supuesto, el tamaño de los contenedores (bolsas, compactadores…) al volumen de residuos generados.

Los Residuos Biosanitarios asimilables a Urbanos se recogen en bolsas de mayor galga (grosor) que en el caso anterior. Para conocer con más detalle las características de estos envases sería necesario consultar cada desarrollo normativo existente en las diferentes Comunidades Autónomas.

Los Residuos Sanitarios Peligrosos son separados por el personal implicado en su generación en contenedores homologados. Las características de dichos contenedores se recogen en las legislaciones autonómicas correspondientes. Algunos ejemplos de las características son:

  •  Opacos;
  •  Resistentes a la humedad;
  •  No generadores de emisiones tóxicas por combustión;
  •  Imperforables (en el caso de los contenedores destinados a los residuos cortantes/punzantes).

¿Cómo se tratan?

Los Residuos Domésticos reciben el mismo tratamiento que los residuos procedentes de los hogares.

Los Residuos Biosanitarios Asimilables a Urbanos reciben el mismo tratamiento que los residuos procedentes de los hogares. En algunas Comunidades Autónomas se eliminan a través de depósito en vertedero.

Los Residuos Biosanitarios se esterilizan, posteriormente se trituran y, finalmente, se eliminan mediante depósito en vertedero.

Los Residuos Químicos se someten a diferentes tratamientos en función de sus propiedades.

Los Residuos Radioactivos son gestionados por la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (ENRESA)

Fuente: Ministerio de Medio Ambiente

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