Calculo de la huella de carbono corporativa


Existen dos estándares principales de cuantificación y reporte de emisiones de GEI más reconocidos y utilizados para el cálculo de la huella de carbono de organizaciones: la ISO 14064-1  Gases de Efecto Invernadero Parte 1: Especificación con orientación, a nivel de las organizaciones, para la cuantificación y el informe de las emisiones y remociones de gases de efecto invernadero (AENOR, 2006), y, por otro lado, el Estándar Corporativo de Contabilidad y Reporte del Protocolo de GEI, de la Iniciativa del Protocolo de Gases de Efecto Invernadero (WBCSD and WRI, 2004), una alianza multipartita de empresas, ONGs, gobiernos y otras entidades, convocada por el Instituto de Recursos Mundiales (WRI) y el Consejo Mundial Empresarial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD). Son estándares que ponen una mayor atención en el formato de reporte y comunicación, dejando más libertad para el uso de las diversas metodologías de cálculo.

 

Una vez tomada la decisión de elaborar la huella de carbono, debemos desarrollar seis pasos básicos para comunicar y verificar mis emisiones:

 

1. Determinar los límites de la organización.

2. Determinar los límites operacionales.

3. Calcular las emisiones y las remociones de GEI.

4. Elaborar el proyecto de reducción de emisiones.

5. Gestionar la calidad del inventario

6. Reportar las emisiones y verificar.

 

1. Determinar los límites de la organización.

Como paso previo se debe definir el alcance de la organización cuyas emisiones van a ser contabilizadas. Estos estándares permiten elegir entre dos tipos de enfoques para fijar los límites de la organización: el accionario o el de control (o ambos). El primero consiste en contabilizar las emisiones de las empresas donde se cuenta con acciones aunque no se tenga el control de sus operaciones. El segundo consiste en contabilizar las emisiones de aquellas empresas sobre las que ejerce el control de sus operaciones (bien sea un control financiero o un control operativo). No se deben contabilizar las emisiones procedentes de operaciones de las cuales la empresa es propietaria de alguna participación, pero no tiene el control de las mismas.

 

2. Determinar los límites operacionales.

Consiste en determinar qué tipo de emisiones van a ser incluidas en el inventario: las emisiones directas o de “alcance 1” (combustión, reacciones químicas, fermentación, etc.), las emisiones indirectas  o de “alcance 2” (electricidad) y las llamadas “otras emisiones indirectas” o de “alcance 3” (todos los demás recursos, como materiales, transporte, espacio ocupado, bienes de equipo, etc.). Juntos, los límites organizacionales y los límites operacionales, constituyen el límite del inventario de la empresa.

 

3. Calcular las emisiones y las remociones de GEI.

Para el cálculo de emisiones o de absorción de GEI propiamente dicho, debemos dar los siguientes pasos:

a) identificación y documentación de las fuentes y sumideros de GEI.

b) selección y justificación de un método de cálculo que minimice al máximo la incertidumbre de las estimaciones y produzcan resultados lo más precisos posible.

c) selección y recopilación de los datos de la actividad (consumos, residuos, superficie ocupada, etc.).

d) selección o desarrollo, y justificación, de los factores de emisión o de absorción cuidando que procedan de un origen reconocido.

e) cálculo de las emisiones y remociones, aplicando la herramienta de cálculo elegida.

 

Mientras que ISO 14064 no ofrece ni recomienda herramientas de cálculo ni factores de emisión concretos, el GHG Protocol ofrece diversas herramientas de cálculo y factores de emisión por países. ISO 14064 exige documentar, por separado y para cada GEI, la cuantificación de las emisiones directas, las remociones, las emisiones indirectas, otras emisiones indirectas, y las emisiones directas a partir de la combustión de biomasa.

 

4. Elaborar el proyecto de reducción de emisiones.

Las emisiones relacionadas con nuestras actividades directas o indirectas, deben ser reducidas o compensadas por medio de proyectos de reducción de emisiones. Las reducciones se calculan respecto a una línea base para poder comparar la huella de carbono de la empresa a lo largo del tiempo, con el fin, por ejemplo, de evaluar su evolución. La línea base representa un escenario hipotético sobre las emisiones que habría en ausencia de proyecto.

El Protocolo de GEI ofrece a través de su Estándar de Cuantificación de Proyectos (ECP) un método de cuantificación basado en: a) la selección de emisiones de línea base y el cálculo de la reducción (diferencia entre las emisiones de la línea base y las emisiones del proyecto); b) la demostración de que el proyecto da lugar a reducción de emisiones en adición a lo que hubiera ocurrido en su ausencia; c) la cuantificación de efectos secundarios, tales como fugas; d) el riesgo de que las emisiones absorbidas o capturadas puedan volver a la atmósfera; e) el control de que la reducción no sea contabilizada dos veces (atención a la doble contabilidad).

La Norma ISO 14064-1 exige incluir en el inventario una lista indicando por separado los proyectos de reducción de emisiones o incrementos de remociones de GEI, cuando existan, cuantificados de acuerdo con metodologías tales como la especificada en la Norma de la misma familia ISO 14064-2. Esta permite también reducir emisiones por medio de otras acciones dirigidas a reducir emisiones o aumentar remociones, tales como instalaciones de eficiencia energética, mejora tecnológica de procesos, captura de GEI en reservorios, sustitución de combustibles, forestación, etc.

Debe existir un año base contra la cual comparar las emisiones actuales, cuya elección constituye el primer paso del seguimiento del desempeño y que será aquel para el que exista información confiable sobre las emisiones ocurridas.

Cuando el año base se emplea para guiar a la empresa hacia un objetivo de emisiones establecido, se denomina año base objetivo. Normalmente, el año base es el primer año para el cual se realiza el inventario.

 

5. Gestionar la calidad del inventario

Se deberán contemplar procedimientos que garanticen la calidad de los métodos y técnicas aplicadas, a la adquisición de datos, a los procesos y a toda la documentación del sistema.

 

6. Reportar las emisiones y verificar.

La Norma ISO 14064 exige reportar las emisiones de alcance 1 y 2, dejando las del alcance 3 como opcionales. Deberá ser un informe creíble de emisiones de GEI que incluirá información completa, relevante, consistente, precisa y transparente”.

Por último, tanto GhG protocol como ISO recomiendan realizar una verificación.

La verificación supone la valoración objetiva de la precisión e integridad de la información sobre GEI reportada, y de la conformidad de esta información con los principios de contabilidad y reporte previamente establecidos.

La verificación se lleva a cabo por parte de un verificador externo o de tercera  parte, aunque también se pueden hacer verificaciones internas por parte de personal ajeno al proceso de reporte.

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