El manantial


pacoredondo

El agua brotaba de la pared. Mi casa había topado con la geología.

Las copiosas lluvias de las últimas semanas han traído el gran beneficio del agua a Cataluña. En algunos lugares han brotado fuentes que llevaban años secas. En Viladrau, en el Montseny, incluso ha surgido una nueva. El lado malo del asunto es que ha ido a hacerlo en una pared de mi casa.

Los extraños acontecimientos que condujeron a la aparición de un manantial en una habitación de mi humilde vivienda comenzaron con pequeños signos de la gran epifanía acuática que iba a seguir, signos a los que, como suele acontecer en los grandes dramas humanos, desde Edipo hasta El coloso en llamas y Terremoto, yo no di la menor importancia.

La primera manifestación fueron las humedades. Va, ya se irán solas, me dije con la acomodaticia manera de contemporizar con las advertencias de la naturaleza que…

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